Queremos que nuestros hijos lean

QUEREMOS QUE NUESTROS HIJOS LEAN…

La lectura es, entre otras cosas, el gozo de disfrutar de una buena aventura, la pasión por descubrir… pero también es una maravillosa herramienta para enriquecer a nuestros hijos a nivel verbal  ampliando su vocabulario, habituándose a ver palabras bien escritas, asimilando estructuras gramaticales que bien pueden utilizar en su vida diaria y, en concreto, a nivel académico.

… y ¡queremos que nuestros hijos lean!

Y les pedimos que lean lo que nosotros decidimos, sin atender a las necesidades que ellos puedan tener, sin valorar realmente en qué nivel están y cómo esa lectura impuesta puede favorecer su lectura o hacer que la rechacen. Y ¡éste es el tema!

En el mejor de los casos les decimos que elijan, sí, y eligen. Eligen por una portada, porque un amigo les ha dicho que está muy bien, porque el abuelo lo leyó hace años… y luego nos encontramos con un libro “infumable” que no cumple las expectativas para nuestro hijo en concreto ( insisto, puede ser muy bueno para otro).

Si queremos que nuestros hijos lean, adaptémonos a la realidad que estamos viviendo: un momento en el que la tecnología invade nuestras vidas y nos facilita tanto las cosas que…perjudica muchas otras.

Sentémonos con ellos a estudiar en profundidad qué les gusta, qué autores escriben a un nivel que les resulte cómodo, por un lado, y que les enriquezcan, por otro.

Lo importante es que descubran el fascinante mundo de la lectura. Dejemos que ellos también elijan por dónde quieren empezar.